miércoles 21 de julio de 2010

Cloud computing - Un paseo por las e-nubes

Cloud Computing es uno de los términos relacionados con las Tecnologías de la Información (TI) que más de moda se ha puesto. Esta novedad ha generado una serie de conceptos para definir esta nueva tendencia tecnológica y justamente esa es la primera dificultad que encontramos cuando nos referimos a Cloud Computing: ¿qué es Cloud Computing?

Simplemente diremos que Cloud Computing es un modelo para habilitar el acceso a través de Internet a recursos informáticos (ej: redes, servidores, almacenamiento, aplicaciones y servicios) bajo demanda y disponibles inmediatamente sin mayor interacción o dependencia con el proveedor (1). Esto se puede ver como la externalización de los servicios y recursos informáticos utilizados por la organización y que soportan el giro del negocio. Dicha externalización puede ser de: los recursos informáticos propiamente dichos, las plataformas de despliegue de aplicaciones (la entidad es propietaria de la aplicaciones), o las aplicaciones (el proveedor es dueño de las aplicaciones).

En base a esto se definen 3 modelos de servicio dentro de Cloud Computing:


Muy similar sucede con el modelo de implementación de Cloud Computing. Existen 4 modelos que básicamente se diferencian por la propiedad de los recursos y nivel de compartición de los mismos:

• Nube privada: propiedad de la organización y administrada por la misma organización o un tercero (proveedor).
• Nube comunitaria: creada por un grupo de industrias que comparten un objetivo común y al igual que la privada puede ser administrada por la organización o un tercero.
• Nube púbica: son las más comunes y pertenecen a organizaciones que proveen servicios de nube.
• Nube híbrida: combina uno o más de los tipos anteriores, se mantienen como entes únicos pero enlazados por la tecnología utilizada lo cual habilita la portabilidad de datos y aplicación.

El recorte de gastos relacionados con TI es uno de los mayores beneficios de este nuevo modelo; esto va de la mano con el incremento en la productividad al externalizar estos servicios liberando los recursos de la organización para enfocarse en el giro de negocio. Estos y otros beneficios se consiguen gracias a las características de Cloud Computing:

1. Pago bajo consumo: la organización solo paga aquello que consume. Esto es similar al servicio de energía eléctrica, en el cual nosotros solo pagamos lo consumido.
2. Altamente abstracto: el manejo de los servicios es transparente para las organizaciones. Es decir los usuarios no se preocupan como está estructurada la nube o como se proveen los servicios.
3. Altamente elástico: El uso y, por ende, el costo puede ser escalado hacia arriba o abajo sin demoras ni penalidades.
4. Servicio medido: los servicios de nube pueden ser medidos en cualquier momento proveyendo transparencia para el proveedor como la organización.
5. Acceso sin límites: se puede acceder a los servicios desde cualquier ubicación con acceso a Internet.

Como ya mencionamos anteriormente el recorte en los gastos de TI es uno de los mayores beneficios económicos que este modelo plantea a las organizaciones. Otros beneficios financieros son: retorno de la inversión (ROI) incrementado, una recuperación más rápida y una inversión inicial mucho más baja. Entre otras ventajas tenemos la escalabilidad que puede ajustarse a la capacidad real requerida por la organización y el incremento de la producción al reorganizar los recursos de la organización para soportar los procesos claves de giro del negocio en lugar de asignarlos a los procesos de apoyo o secundarios como TI.

Sin embargo, Cloud Computing aún no es la solución final para las organizaciones que buscan respuesta a la pregunta: ¿qué hago con TI y sus costos asociados? Existen consideraciones de riesgos y seguridad que deben ser analizadas al momento de tomar la decisión de adaptar este modelo a mi organización. Algunos de estos riesgos son:

• Las organizaciones deben escoger un proveedor: considerar la reputación, historia y sostenibilidad de los proveedores de servicios de nube.
• La responsabilidad por el manejo de la información: fallas en el cumplimiento de Acuerdos de Niveles de Servicio (SLA por sus siglas en inglés) podría afectar la confidencialidad así como disponibilidad de la información, por ende las operaciones del negocio.
• El lugar donde reside la información: dada la naturaleza dinámica de este modelo, podrían haber demoras al momento de requerir la información.
• El acceso de terceros a información confidencial posa un riesgo de confidencialidad de la misma: este es uno de los riesgos más críticos relacionados con Cloud Computing.
• El cumplimiento de regulaciones y leyes de los proveedores de servicios: dependiendo de donde se almacene la información se deberá cumplir con leyes de protección de datos y privacidad que podrían impactar a la organización.

Tal vez se pregunte: ¿entonces cuál es la estrategia más apropiada de Cloud Computing que deba adaptar para mi organización cuando decida moverme hacia ese modelo? Consideramos que el esquema de nube híbrido ofrece lo mejor de los 2 mundos: me permite mantener los datos sensitivos en mi centro de cómputo, mientras que puedo beneficiarme de la utilización de servicios de nubes públicas para infraestructura y recursos informáticos en general. Esto me permitirá mantener seguros los datos y al mismo tiempo externalizar los servicios de infraestructura y otros servicios de computación a la nube minimizando los costos y incrementando el ROI. De acuerdo a Grupo Gartner el negocio de Cloud Computing pronostica un volumen de negocio de 68,000 millones de dólares para el 2010 y se estima que para el 2015 los servicios de Cloud Computing alcancen $1b. (2)

Como conclusión, podemos decir que mientras el modelo de Cloud Computing presenta varias ventajas y beneficios palpables, se vuelve crucial el análisis de impacto en el negocio así como la administración de riesgos por los potenciales riesgos asociados con este modelo. Sin embargo, la organización debe considerar los significativos costos de TI que podría ahorrarse y trabajar en definir los requerimientos y alcance para su posible adaptación con la ayuda de un equipo multidisciplinario de profesionales que incluyan especialistas en seguridad, riesgos y temas legales.

Referencias
(1) Cloud Computing: Business Benefits With Security, Governance and Assurance Perspectives. http://www.isaca.org/Knowledge-Center/Research/ResearchDeliverables/Pages/Cloud-Computing-Business-Benefits-With-Security-Governance-and-Assurance-Perspective.aspx

(2) El negocio de servicios cloud superará los 68.000 millones en 2010. http://www.eweekeurope.es/noticias/el-negocio-de-servicios-cloudsuperara-los-68000-millones-en-2010-6826

lunes 26 de abril de 2010

El fin del "hard cash"

Me encontraba caminando hacia mi casa un Sábado la semana pasada cuando de repente sentí la necesidad de tomar algo y aunque muchas eran las opciones disponibles a mi alrededor, pocas eran las formas de pago disponibles al momento. De hecho no tenía dinero en efectivo para comprar ni siquiera una botella de agua (unos $0.50) y me di cuenta de que estaba entrando en la era del "digital cash" en la cual existían tarjetas de débito directo a tu cuenta, facilidades para hacer transferencias a cualquier cuenta bancaria dentro del país o tarjeta de crédito, y otros servicios que, en mi opinión, facilitan nuestras vidas.

Pero y si esto facilita nuestras vidas y además vuelve más eficiente la forma en la cual hacemos banca; ¿tiene desventajas? Yo creo que si; aún muchos sitios no reciben las tarjetas de débito automático a pesar de estar respaldado por grandes emisores de tarjetas decrédito, sitios como una gran cadena de farmacias a la cual recientemente me acerqué y al momento de cancelar mi compra obtuve una fría e insulsa respuesta: "No aceptamos esta tarjeta aquí"; tuve que usar mi tarjeta de crédito. Y si esos grandes sitios no la aceptan, ni hablar del comercio informal, pero en realidad a ellos más les sirve el "hard cash" así que no los culpo. Otra desventaja es el hecho de necesitar de un cajero a cada momento porque uno se acostumbra a hacer todo por el portal web de su banco y se olvida de ir a un cajero por efectivo; y cuando lo necesita, no hay ningún cajero cercano disponible (me fascina la Ley de Murphy porque se aplica inmediatamente al caso); en muchas ocasiones uno tiene que recurrir al uso de cajeros de otros bancos cuyos costos de uso hacen pensar que personal de la NASA es quien les da mantenimiento por las exorbitantes cuotas que advierten al usuario que van a cobrar aparte de los costos de tu propio banco.

Finalmente creo que una desventaja es cuando te atracan y no tienes nada que ofrecer (a menos que le pidas el número de cuenta al ladrón para posteriormente hacerle la tranferencia), podría uno resultar lastimado por la frustración del atacante al salir con las manos vacías; recientemente fui víctima de un asalto y realmente no tenía nada que ofrecer al ladrón a excepción de $1, el cual fue aceptado gustosamente a cambio de que me deje subir en el próximo bus que venía; suerte que me sobraba algo de efectivo. Indudablemente aún existen bienes o servicios que requieren ser pagados en efectivo, sea por política de las empresas, o porque no soportan las formas de pago de las que dispones, o por cualquier otra que sea la razón.

Llegué a mi casa y pasó el fin de semana, en el cual no tuve la necesidad de usar efectivo y el día Lunes me di cuenta de que apenas tenía un cuarto de dólar para llegar a mi trabajo; y al momento que casi estamos a mitad del día Lunes no me he acercado a ningún cajero y la interrogante que se revuelve en mi mente es: ¿estamos en la era en la cual realmente llevemos tan poco efectivo por las facilidades de pago que hoy los bancos posan frente a nosotros? ¿o soy solo yo? ¿o realmente es el fin del "hard cash"?